Prácticas relacionadas

› Amenazas

Violencia de género

Para que los actos de violencia sobre la mujer puedan reputarse violencia de género es preciso que tengan:

  1. sujeto activo en todo caso a un hombre,
  2. sujeto pasivo sea siempre una mujer,
  3. y que entre ambos exista, o haya existido, una relación matrimonial o relación similar de afectividad, aún sin convivencia.

La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género describe las formas de manifestación de la violencia de género contra las que pretende actuar.

– Violencia física: cualquier acto de fuerza contra el cuerpo de la mujer, con resultado o riesgo de producir lesión física o daño en la víctima.

-Violencia sexual: la imposición por la fuerza de relaciones o prácticas sexuales que atenten contra su libertad sexual.

-Violencia psicológica: toda conducta que produzca en la víctima desvalorización o sufrimiento, sea a través de insultos, amenazas, control, aislamiento, anulación, humillaciones o vejaciones, limitación de la libertad, exigencia de obediencia o sumisión. Comprendiéndose dentro de la violencia psicológica, la violencia económica -entendida como abuso económico o la privación o discriminación intencionada y no justificada de recursos- o espiritual, comprensiva de aquellas conductas dirigidas a obligar a aceptar un sistema de creencias cultural o religioso determinado o destruir las creencias de otro.